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ANDREA REYES

Conociendo a Andrea reyes 

Bienestar como un acto de identidad.

A los 25 años redefine su ritmo: entrenamiento disciplinado, running como ancla mental y una organización que convierte cada día en una decisión propia. Lo que comenzó como una visita tímida al gimnasio terminó revelándole algo más profundo: quién era. Hoy, su enfoque une claridad, movimiento y equilibrio, y su historia recuerda que el bienestar no es un destino, sino una forma de conocerse.

¿Cómo puedo empezar a crear hábitos?

Para Andrea, el punto de partida es simple: hacer algo. Lo mínimo ya cuenta. Ha visto a muchas personas desvalorizar su inicio, los primeros tres kilómetros, el primer día en el gimnasio, los pesos ligeros, como si comenzar tuviera que ser perfecto. Ella lo entiende distinto.

Crear hábitos sostenibles implica quitarle dramatismo al inicio, avanzar sin prisa y reconocer que todos hemos sido nuevos en algo. El progreso real aparece cuando disfrutas el proceso, respetas el descanso y entiendes que cada pequeño paso, por mínimo que parezca, ya te mueve hacia una mejor versión de ti.

La ciencia del comportamiento confirma lo que Andrea practica: los hábitos se construyen desde acciones pequeñas y repetidas, no desde esfuerzos extremos. Investigaciones del psicólogo BJ Fogg, de la Universidad de Stanford, demostraron que los hábitos más estables nacen de “micro-acciones” - pequeños comportamientos tan fáciles que no generan resistencia- y que, una vez repetidos, el cerebro los automatiza con mayor rapidez.

Además, estudios publicados en el British Journal of General Practice señalan que la clave para mantener un hábito no es la intensidad, sino la consistencia diaria, incluso en dosis mínimas. Cada repetición refuerza el circuito neuronal, haciendo que el hábito se vuelva más natural y menos dependiente de motivación.

¿Qué haces para cuidar tu salud mental o recargar energía?

Para Andrea, la salud mental empieza en el descanso.

Prioriza dormir más de ocho horas porque entiende que su cuerpo sostiene un ritmo alto y necesita recuperarse. El sueño es su base.

Cuando la saturación aparece, recurre a algo simple pero efectivo: crear espacios para sí misma. Ir sola al cine, comer sin prisa, caminar una hora o elegir una película que le devuelve calma. No lo vive como un gesto romántico, sino como una práctica consciente para mantenerse centrada, estable y en control de su energía.

Dormir más de siete horas no es un capricho: la National Sleep Foundation y la American Academy of Sleep Medicine recomiendan entre 7 y 9 horas para adultos, porque el sueño profundo regula hormonas relacionadas con el estrés, mejora la memoria, estabiliza el estado de ánimo y reduce el riesgo de ansiedad. La evidencia muestra que dormir menos de ese rango afecta la capacidad de concentración, incrementa la irritabilidad y eleva los niveles de cortisol.

¿Cuál es tu secreto para mantenerte constante?

Para Andrea, la constancia se sostiene en una idea simple: decidir desde la mujer que quiere llegar a ser.

Cada día filtra sus acciones a través de esa versión futura. Cuando la meta está clara, las decisiones dejan de sentirse pesadas: entrenar, cuidarse y mantener orden no son sacrificios, son elección. Entendió que el equilibrio no viene de hacerlo perfecto, sino de repetir decisiones que la acercan  (una y otra vez) a la mujer que ya visualizó.

Diversos estudios en psicología conductual, Incluyendo investigaciones de la Universidad de Stanford y la Universidad de Chicago - muestran que las personas que toman decisiones basadas en su identidad futura son significativamente más constantes que quienes se enfocan solo en metas inmediatas.

El hallazgo es claro: cuando una acción se alinea con la persona que quieres ser, el cerebro la procesa como coherencia, no como esfuerzo, reduciendo la fricción interna y aumentando la disciplina a largo plazo.

Meditación

Meditar se ha convertido para Andrea en una herramienta esencial en un mundo que exige velocidad constante. Su valor no está en la tendencia, sino en la capacidad real que tiene de ordenar la mente. Al detener el ruido, la atención regresa al presente; la ansiedad baja, la claridad sube y las decisiones se vuelven más conscientes. La ciencia lo respalda: unos minutos al día pueden ajustar la forma en la que gestionamos el estrés, equilibramos emociones y respondemos al entorno.

Un metaanálisis de 47 ensayos con más de 3 500 participantes demostró que los programas de meditación de tipo “mindfulness” reducen de forma significativa los síntomas de ansiedad: se observó una disminución moderada de ansiedad luego de 8 semanas de práctica. 

Además, estudios neurocientíficos muestran que la meditación puede disminuir la reactividad al estrés,  bajando parámetros fisiológicos como la frecuencia cardíaca y los niveles de la hormona del estrés y también modificar la estructura cerebral en áreas vinculadas con el control emocional y la regulación del ánimo.

ZORELI WELLNESS

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ZORELI WELLNESS - ANDREA REYES

Mini rutina desde casa

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Andrea Reyes diseñó esta serie de cuatro ejercicios esenciales, -sentadilla, puente de glúteo, plancha y crunch abdominal-  porque son la base perfecta para reactivar el cuerpo sin necesidad de equipo. Este bloque trabaja movilidad, fuerza y estabilidad, ayudando a despertar los músculos más importantes para tu postura, tu energía y tu rendimiento diario.

 

Son movimientos simples, pero potentes: activan piernas y glúteos, refuerzan tu zona media y mejoran la conexión con tu cuerpo. Ideales para cualquier nivel y perfectos para volver a sentirte fuerte, alineado y en control.

RECOMENDACIÓN 

Para aprovechar mejor esta rutina, realiza cada ejercicio con control y elige las series y repeticiones que realmente se adapten a tu nivel. Si ya tienes más condición, puedes aumentar el ritmo o agregar una serie extra para retarte sin perder técnica.

Recuerda: la clave no es la velocidad, sino la calidad del movimiento. Mantén una postura correcta, respira y escucha a tu cuerpo. Consistencia antes que intensidad.

Si tienes alguna molestia, lesión previa o condición especial, detén el ejercicio y consulta a un profesional de salud antes de continuar. Tu bienestar siempre va primero.

Sentadilla

1. Coloca los pies al ancho de hombros.

Puntas ligeramente hacia afuera (10–20°). Esto deja que tus rodillas sigan una línea natural

2. Activa el abdomen.

Aprieta el core como si alguien fuera a darte un golpe. Esto estabiliza la espalda.

3. Empuja la cadera hacia atrás primero.

No empieces doblando las rodillas. Primero “saca” la cadera hacia atrás como si fueras a sentarte.

4. Baja controlado.

Rodillas siguen la línea de tus dedos. No las metas hacia adentro.

La espalda se mantiene recta, pecho arriba.

5. Llega a la profundidad segura para ti.

Idealmente, tus muslos quedan paralelos al piso. Si no llegas, baja hasta donde mantengas técnica.

6. Sube empujando desde los talones.

No desde la punta. Imagina que empujas el piso con los talones y aprietas glúteos al subir.

7. Respira bien.

Inhala al bajar, exhala al subir.

Tip de sentadilla

Lo más recomendable para la mayoría de las personas es trabajar 3 a 4 series de 14 a 20 repeticiones.

Es un rango seguro, efectivo y suficiente para mejorar fuerza, forma y activar glúteos y piernas sin sobrecargar.

Puente de glúteo 

1. Acuéstate boca arriba.

Rodillas dobladas, plantas de los pies completamente en el piso, separadas al ancho de tus caderas.

 

2. Coloca los brazos a los lados.

Manos relajadas, palmas hacia abajo para mantener estabilidad.

 

3. Activa el abdomen.

Antes de subir, aprieta el abdomen y los glúteos para no arquear la espalda.

 

4. Eleva la cadera.

Empuja con los talones y sube la cadera hasta que tu cuerpo quede alineado:

rodillas – cadera – hombros en una línea recta.

 

5. Aprieta arriba.

En la parte alta, aprieta los glúteos uno o dos segundos.

La espalda NO se arquea, solo sube la cadera.

 

6. Baja controlado.

Desciende lento hasta casi tocar el piso, manteniendo tensión.

 

7. Repite.

El movimiento es suave, sin rebotes, sin subir de golpe.

Lo recomendable es hacer 3–4 series de 20–35 repeticiones para activar y fortalecer glúteos de forma segura y efectiva.

Si tienes más condición, puedes subir a 40–50 repeticiones o agregar peso para aumentar el estímulo.

 

Recuerda: realiza este ejercicio con posición correcta.

Plancha

1. Apoya los antebrazos en el piso.

Los dos antebrazos van completamente pegados al suelo, en Lina con el cuerpo. Codos doblados a 90°, justo debajo de los hombros, formando una escuadra perfecta.

 

2. Manos rectas o juntas.

Puedes poner los puños cerrados o las manos abiertas en línea recta.

Pero nunca cruces las manos porque eso te colapsa los hombros.

 

3. Eleva el cuerpo.

Te sostienes con antebrazos y puntas de los pies, nada más.

El cuerpo debe formar una línea recta desde cabeza hasta talones.

 

4. Abdomen apretado.

Metes el ombligo, activas core y glúteos para que la cadera no caiga ni suba.

 

5. Cuello neutro.

Mira al piso. No veas al frente para no lastimar cervicales.

 

6. Mantén y respira.

Respira normal mientras mantienes la postura.

Lo más recomendable es mantener 3 a 4 series de 25 a 45 segundos cada una.

Ese rango activa abdomen profundo, glúteos y zona lumbar sin que la técnica se derrumbe.

 

Si ya tienes buena fuerza, puedes subir a 45–90 segundos, pero siempre manteniendo  la postura correcta.

Crunch abdominal

1. Acuéstate boca arriba.

Rodillas dobladas, pies firmes en el piso.

 

2. Manos ligeras en la cabeza.

No jales el cuello. Solo apoya los dedos detrás de las orejas o cruza brazos al pecho.

 

3. Activa el abdomen antes de subir

4. Eleva el torso.

Sube el pecho unos centímetros del piso contrayendo el abdomen, no el cuello.

Los hombros se despegan del suelo; la zona lumbar se queda abajo.

 

5. Sube exhalando.

Es un movimiento corto y controlado.

 

6. Baja lento.

Regresa al piso suave, sin dejar caer el torso.

 

7. Repite.

Movimiento corto, limpio y sin forzar el cuello.

Lo recomendable es hacer 3–4 series de 20–35 repeticiones para activar el abdomen sin sobrecargar el cuello ni la espalda.

Si tienes más condición, puedes subir a 35–50 repeticiones o agregar pausas de 1 segundo arriba para mayor intensidad.

Recuerda: haz este ejercicio con posición correcta.

En Zoreli Wellness celebramos historias como la suya: auténticas, conscientes y llenas de intención. Porque el bienestar que transforma no es el que se presume, sino el que se sostiene todos los días, de manera silenciosa, personal y profundamente real.

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