
MAYA MCNAIR
Maya McNair es una actriz canadiense originaria de Toronto que ha construido su carrera desde una edad sorprendentemente temprana. Con el paso de los años, su desarrollo la ha llevado a consolidarse como una intérprete versátil, que combina actuación, canto y trabajo escénico dentro de un mismo perfil artístico. Su crecimiento dentro de la industria ha sido constante, participando en proyectos televisivos y cinematográficos para plataformas y cadenas como CBC, Apple TV+ y HBO donde ha ido ampliando su rango interpretativo. Entre sus trabajos más destacados se encuentran su papel en Circuit Breakers, que le valió reconocimiento, así como su participación en la serie Son of a Critch y su incorporación al universo de IT: Welcome to Derry, posicionándola dentro de producciones de alcance internacional.

THE BALANCE WITHIN
Detrás del ritmo acelerado que acompaña la vida de Maya McNair, existe también una comprensión muy clara sobre la importancia del equilibrio. Aunque sus días transcurren entre escuela, ensayos, clases de canto, musicales y preparación constante, la actriz reconoce que crecer dentro de una industria tan demandante también implica aprender a desconectarse de ella.
Para McNair, mantenerse ocupada forma parte natural de su personalidad. Sus rutinas comienzan temprano y terminan muchas veces después de jornadas de entrenamiento y trabajo escénico, reflejando una disciplina poco común para alguien de su edad. Sin embargo, lejos de romantizar el agotamiento, entiende que la estabilidad también se construye fuera del trabajo.
En medio de agendas intensas y procesos creativos continuos, Maya encuentra valor en los momentos simples: pasar tiempo con personas cercanas, realizar actividades alejadas de la actuación y permitirse espacios donde el personaje desaparece y simplemente puede ser ella misma. Ahí, precisamente, parece estar una de las claves de su crecimiento: comprender que una carrera sólida no solo depende de cuánto se trabaja, sino también de la capacidad de preservar una vida propia fuera del escenario.
Esa visión aporta una dimensión más humana a su trayectoria. Porque detrás de la actriz en ascenso, existe también una joven que intenta navegar la exigencia, el crecimiento personal y la búsqueda de equilibrio de una manera honesta y consciente, algo con lo que fácilmente puede conectar toda una generación que también aprende a construir sus propios espacios entre la presión y sus aspiraciones.
A lo largo de los últimos años, Maya McNair ha construido una trayectoria marcada por la versatilidad y una presencia constante dentro de producciones televisivas y cinematográficas de alcance internacional. Desde proyectos de ciencia ficción y drama hasta universos narrativos de gran impacto cultural.
On Screen

Antes del Escenario
Antes de los sets, las cámaras y las producciones internacionales, para Maya McNair todo comenzó de una manera mucho más simple: imaginando historias. Entre juegos, ideas y pequeños cortometrajes hechos en familia, descubrió desde muy joven que interpretar personajes no era únicamente actuar, sino encontrar distintas maneras de sentir, crear y conectar con el mundo.


Su primera experiencia frente a cámara llegó casi por casualidad, cuando su padre la invitó a participar en un cortometraje llamado Ella. Lo que parecía un momento pequeño terminó convirtiéndose en el inicio de algo mucho más grande. A veces, así comienza todo: con una oportunidad inesperada, un instante sencillo o una decisión que, sin saberlo, cambia por completo la dirección de una vida.
Hoy, mientras continúa construyendo una carrera dentro de la industria cinematográfica y televisiva, Maya conserva intacta esa misma sensibilidad con la que empezó. Porque detrás de cada proyecto existe todavía una joven que entiende el valor de imaginar, de crear y de atreverse a soñar incluso antes de tener todas las respuestas.
Y quizá ahí vive una de las partes más inspiradoras de su historia: en recordar que muchas veces los grandes caminos no comienzan con certezas, sino con curiosidad, pasión y el valor de intentarlo.

Maya habla de la actuación como un proceso profundamente emocional, donde cada personaje exige entender nuevas formas de sentir, reaccionar y habitar una historia. Quizá por eso algunos papeles terminan conectando de manera tan natural con ella, mientras otros la obligan a romper por completo su zona de confort.
Esa dualidad se hizo especialmente evidente durante su participación en IT: Welcome to Derry, este nuevo universo la llevó a explorar actitudes, emociones y escenarios mucho más intensos, particularmente dentro del género de terror, uno de los terrenos que más disfruta experimentar actualmente.
Pero quizá eso es lo que vuelve tan interesante el camino de Maya McNair: la manera en que entiende el crecimiento no desde la perfección, sino desde el atreverse constantemente a algo nuevo. A salir de su zona de confort, a aceptar personajes que la desafían emocionalmente y a enfrentarse a historias que exigen más de ella en cada etapa.
Es evidente que la presencia de Maya McNair seguirá expandiéndose, tanto en la pantalla chica como en la pantalla grande. Pero su historia recuerda algo importante: que evolucionar también implica permitirse aprender, equivocarse, explorar y seguir imaginando sin perder la emoción de estar haciendo aquello que alguna vez comenzó como un simple sueño.

Styling by Maya
Después de conocer su historia y las pasiones que la definen, es momento de mirar hacia otro territorio igual de revelador: su relación con la moda. Más allá de tendencias, Maya construye un estilo que responde a su forma de moverse por el mundo, a lo que siente, a lo que quiere proyectar sin necesidad de explicarlo. ¿Qué elige vestir en su día a día? ¿Qué piezas la representan realmente? En este espacio, la moda se convierte en una extensión natural de su identidad: honesta, precisa y en constante evolución.
Para Maya, vestirse es una decisión que responde al ritmo de su día. No hay fórmulas rígidas, hay intención. Si la jornada gira en torno a la danza, elige prendas amplias, cómodas, que acompañen el movimiento y le permitan habitar su cuerpo con libertad. En cambio, cuando el día lo permite, se inclina por opciones más estilizadas, donde la silueta vuelve a tomar protagonismo.
Esa dualidad revela algo esencial: su estilo no es solo estética, es funcionalidad con carácter. Cada elección responde a lo que hace, pero también a cómo quiere sentirse. Y en ese equilibrio entre lo práctico y lo expresivo, Maya construye una forma de vestir que no se limita a verse bien, sino a estar en sintonía con quien es en cada momento.

Estar cómoda no significa renunciar al estilo, significa habitarlo mejor. Cuando la ropa acompaña el ritmo del día —como en el caso de Maya con el baile o sus actividades cotidianas—, se genera una coherencia entre cuerpo, mente e imagen. Esa conexión se percibe en la forma de caminar, de moverse, incluso de interactuar.
Hoy, en una industria que cada vez valora más lo auténtico sobre lo impuesto, la comodidad se ha convertido en un lenguaje propio. Es criterio. Es conciencia. Y ahí es donde la elección de Maya cobra fuerza: porque entiende que el verdadero estilo no está en lo que se ve primero, sino en cómo se siente quien lo lleva.
La moda nunca ocurre en aislamiento. Está atravesada por lo que vemos, por las personas que admiramos y por los contextos que habitamos. Nuestro entorno influye, inevitablemente, en la manera en la que nos vestimos: desde una serie, una ciudad o un círculo cercano, hasta un personaje que deja huella. En el caso de Maya, su participación en Welcome to Derry, ambientada en los años 60, marcó un momento claro: el uso de faldas largas y tonos rosas no solo formó parte del vestuario del personaje, sino que terminó filtrándose en su estilo personal. Ese cruce entre ficción y vida real es más común de lo que parece.
Pero ahí es donde entra un punto clave: ser influenciables no es el problema; no cuestionarlo, sí lo es. La moda propone constantemente referencias, pero no todas están hechas para todos. No todo favorece, no todo representa, y no todo se siente propio. Parte de construir un estilo auténtico está en saber elegir qué adoptar y qué dejar pasar. En entender que una prenda puede verse bien en alguien más, pero no necesariamente dialoga con tu cuerpo, tu ritmo o tu identidad.
Por eso, el proceso es también de prueba y error. Probar, incomodarse, ajustar, descartar. Si algo no se siente bien, no es un fallo, es información. Es una señal de que aún no es la pieza correcta. Y seguir buscando hasta encontrar aquello que sí encaje —no solo en términos estéticos, sino emocionales— es lo que realmente construye un estilo sólido.
ADAM X ATELIER
ALTA COSTURA QUE CRUZA FRONTERAS, ARTE Y EMOCIÓN

Detrás de la marca está Adam X, fundador y director creativo de Adam X Atelier, un diseñador formado en prestigiosas casas de moda de Londres como Alexander McQueen y Temperley London, y que perfeccionó su experiencia en firmas de lujo como Burberry, Ralph & Russo Couture y Christian Dior Couture. Su trabajo no solo se ha desarrollado dentro del atelier, sino también en la escena internacional, con colecciones presentadas en semanas de la moda como París, Londres, Budapest y Toronto. Incluso propuestas como Kiss the World han trascendido la pasarela para exhibirse en espacios como el Museo de Historia de Budapest durante la Semana del Diseño. Esa trayectoria se traduce en algo muy claro: en su trabajo hay técnica, sí, pero también una intención definida de convertir la confección en lenguaje visual. No diseña solo prendas; diseña personajes, estados de ánimo y universos de lujo donde la moda se vuelve narrativa.
Hoy, ese universo se expande al unirse con Casa Zoreli en una colaboración especial junto a Maya, marcando un punto de encuentro entre la alta costura y la fuerza interpretativa. Adam X recibió personalmente a Maya en su atelier, donde llevó a cabo una prueba de vestuario concebida no solo como fitting, sino como un proceso creativo: un diálogo entre diseño y presencia, entre silueta y carácter. Cada pieza fue pensada para descubrir nuevas dimensiones, no solo del diseño, sino también de quien lo habita.
Tener a una actriz como Maya —capaz de transformar cada prenda en expresión— y a un diseñador del nivel de Adam X —con una visión que trasciende la moda— es, sin duda, un privilegio. Esta colaboración no solo reúne talento, sino que eleva la narrativa de ambos a un terreno donde la estética, la identidad y la intención convergen.

Con la visión intuitiva de Maya y la experiencia de Adam X, la selección de vestuario para esta colaboración con Casa Zoreli no fue una coincidencia, sino un proceso preciso. La unión entre una actriz que entiende cómo dar vida a lo que viste y un diseñador que sabe construir universos desde la confección da como resultado algo poco común: una propuesta coherente, sólida y profundamente estética.




Esta es la portada que Casa Zoreli, Maya y Adam X Atelier han preparado para ti.
Conocer a Maya ha sido un recorrido que va más allá de lo evidente: una mirada a su historia, a su forma de sentir y, ahora, a la manera en la que se expresa a través de la moda. Descubrir su estilo de la mano de un diseñador como Adam X convierte este encuentro en algo más que una colaboración; lo transforma en una experiencia creativa donde cada detalle tiene intención.
El resultado no es solo una portada, es una narrativa. Un momento donde la moda, la interpretación y la dirección creativa se alinean para contar algo más profundo: una historia de identidad, de evolución y de conexión.
Cerrar este viaje con Maya no se siente como un final, sino como ese momento exacto en el que todo empieza a tomar forma. A lo largo de este recorrido vimos más que talento: vimos proceso, disciplina y una forma muy clara de entender quién es y hacia dónde va.
Hoy, Maya sigue en movimiento. Entre audiciones, preparación y nuevos proyectos, continúa construyendo su camino con la misma convicción con la que habla de su trabajo.
“Si mi vida fuera una película, estaría justo antes del clímax. Estoy trabajando duro y construyendo cosas importantes para el futuro.”
Hay algo poderoso en esa idea: entender que el proceso es tan importante como el resultado. Maya defiende eso con firmeza—luchar por lo que quieres, sin importar cuánto tiempo tome, pero sin perder de vista lo más importante: llegar, sí, pero también ser feliz en el camino.
Hoy, además, ese camino la lleva lejos. En unas semanas grabara Son of a Critch, una serie de comedia canadiense en la que ha trabajado durante varios años y que, como ella misma comparte, le encanta. Es un nuevo capítulo que confirma que todo lo que está construyendo ya está dando forma a algo más grande.

Contenido bloqueado.
Disponible a partir del lunes 11 de mayo.

Contenido bloqueado.
Disponible a partir del lunes 18 de mayo.
Este encuentro no busca cerrar una historia, sino dejar abierta una conversación que seguirá tomando forma con el tiempo. Porque hay trayectorias que no se explican en un solo capítulo, y la suya es, sin duda, una de ellas.
Nos quedamos con lo que permanece: la honestidad, la disciplina y esa manera tan propia de entender y habitar su oficio.
Gracias por leer.
Casa Zoreli.
QUEREMOS AGRADECER AL EQUIPO QUE HIZO POSIBLE ESTO.
ADAM x ATELIER & CASA ZORELI
FASHION DESIGNER
ADAM X
WWW.ADAMXATELIER.COM
PHOTOGRAPHY & DIRECTION
CLAUGARCYAF
BEHIND THE SCENES
EDWIN_FILMMAKING
WALKING1M
WANDERLUSTZ.MZ
GAFFER
LUISVAZCARNONA
PHOTOGRAPHY
DT35_PHOTOGRAPHY
HAIR & MAKEUP
ALEXA_FAJARDOB
MAGAZINE
Maya McNair se une a Casa Zoreli para dar forma a una portada donde la actuación, la música y la estética contemporánea convergen en un mismo lenguaje visual. En colaboración con el diseñador de moda AdamXAtelier







